Entrevista al Maestro de Reiki Claudio Marquez, Director Académico de Reiki Hoy
 
Realizada por la Maestra de Reiki Eva Simiona Argañaraz Desde Buenos Aires con Claudio Márquez, Maestro de Reiki. Director Académico de Reiki Hoy, Presidente de la Asociación Argentina de Reiki...

Entrevista con los aportes de su experiencia en el Método, en la difusión y transmisión.

Eva Argañaráz: Contando con tu experiencia, de 12 años de maestro, queremos tu opinión acerca de ¿Qué hace el reiki en las personas?. ¿Cómo es el antes y el después del reiki en ellas?.

Claudio Márquez: En primer lugar hay una etapa inicial, la persona se armoniza ella misma, empieza a relajarse, a sentirse bien en lo físico, está en la búsqueda del mejoramiento físico-emocional y también busca obtener tranquilidad para su mente. En una segunda etapa, la persona comienza a tener ganas de aplicar esto en la familia, en los amigos o en personas cercanas que lo estén necesitando. Y hay una tercera etapa en la cual la persona toma lo aprendido sobre si mismo para aplicarlo sobre los demás y también para darlo a la sociedad o al grupo que pertenezca. Primero trabaja lo básico, o sea el mejoramiento de lo físico y lo emocional sobre sí mismo. Luego va entendiendo que todo esto sin un trabajo hacia los demás, no funciona sobre uno. También comprende que si uno no trabaja sobre la sociedad, tampoco funciona sobre uno ni sobre otro.

Eva Argañaráz: En este tiempo de práctica de reiki, donde tenemos que ir desde lo más viejito del reiki, o las raíces del método, hacia lo más nuevo, para estar actualizados en el reiki de hoy, hay todavía personas que tienen temores de enviar reiki sin permiso o autorización, temen que si la dolencia está relacionada al karma, estarían modificando con reiki esa situación. ¿Cuál es tu opinión?

Claudio Márquez: Son interpretaciones que han surgido en este último tiempo. Interpretaciones que han hecho algunos con la idea de crear miedo en aquellas personas que no conocen tanto. Pero el reiki es un método seguro, tan seguro que se le puede dar a una persona con cáncer, embarazada, hiperactiva. Se le puede dar a una persona en el final de su vida, y no es un peligro porque el reiki es un arte y las artes no representan peligros. El reiki es un método bien sencillo, muy puntual en sus efectos. La confusión viene cuando algunas personas creen haber obtenido “un poder” cuando aprendieron reiki y entonces hacen uso de ese “supuesto poder” para sentirse superiores y mejores, sin entender que la energía fluye a través de uno y que el efecto va a ser el efecto de la energía. Si nosotros pudiéramos determinar el tiempo de curación de la persona, determinar si va a vivir un día, un mes, un año o más tiempo seríamos Dios. El reiki no acelera ningún proceso salvo el proceso de la propia purificación y limpieza. Obviamente es necesario, si uno quiere estar mejor, sacar lo viejo, y este proceso el reiki lo facilita. Después, no hay peligro en la práctica cuando uno da reiki. Es un mito pensar que uno se va cargar con la problemática de quien recibe reiki. Si se carga con problemáticas ajenas se debe a que no sabe qué hace o porque fue mal sintonizado. Otra opción es que no se esté trabajando con la protección necesaria básica, que son la intención, el pedido de asistencia y algunas otras cosas que son muy claras, y que tienen que ser enseñadas. Además, la formación no se puede lograr con el primer nivel ni el segundo, hay que tomar el tercer nivel. Luego hay que tomar el nivel de maestro, especializarse, conocer los diferentes estilos, no por una cuestión de llenarse de conocimientos sino porque los estilos modernos aparecen por necesidad de las personas de tener mas protección, más energía y de enfrentarse a los nuevos desafíos. Las cosas nuevas tienen que ver con la educación; el reiki como todas las disciplinas, no son lo mismo en este tiempo que hace diez años atrás. En cuanto al karma como es una creencia, una persona cristiana no cree en el karma, por lo tanto no podemos decir que nos inmiscuimos con el karma. Nos metemos en la vida de una persona cuando hablamos sobre ella, no cuando le damos reiki. Además, nadie sabe por qué se cruzó esa persona en la vida del reikista o del maestro. Está todo previsto, uno sólo debe fluir, no es Dios. Por eso no se influye en el karma. Yo, como no creo en el karma, en qué me van a influir? en darme consejos? Eso lo puedo obtener de la familia, los amigos, y los conocidos o desconocidos, pero de ahí a interferir con la energía en el karma y modificar a voluntad las cosas, eso habla de personas que realmente no entienden de que se trata reiki, y que piensan que tienen cierto poder especial que los separa del resto y que pueden manejar las cosas a su manera. “Yo por lo menos por ahora sigo siendo canal de la energía.”

Eva Argañaraz: Cuando das los seminarios, ¿qué es para vos lo más importante: qué el alumno se lleve todos los conocimientos, o qué sienta el fluir de la energía que se trasmite en una sintonización?

Claudio Márquez: Lo que un maestro necesita es paciencia, como en todas las actividades es lo que más se debe desarrollar. No son los cinco principios del reiki sino, paciencia hacia si mismo, misericordia hacia si mismo y hacia los demás. Esperar los tiempos de cada uno. Ni uno, ni los alumnos tienen tiempos iguales, no se puede generalizar. Hay personas que aprenden rápido y que tienen mayor facilidad, hay personas que trabajan con la energía desde hace tiempo. Las enfermedades tienen que ver con el estilo de vida de la persona. Cualquier consulta que hagamos con un médico, es probable que nos diagnostiquen estrés. El estrés está relacionado con el estilo de vida de la persona, el reiki tiene que apuntar a modificar ese estilo, no sólo a relajarlo, tiene que apuntar a la transformación. El Reiki tiene la capacidad de generar un cambio en la vida de la persona, ya que le pone el motor desde el primer nivel haciéndolo arrancar. Una vez que llegó a un nivel más alto, la persona ya se relaja. En un futuro los niveles de reiki van a comenzar en el nivel de maestro, no para abajo. Hay que facilitar que la persona tome el nivel de maestro. Porque la energía del nivel de maestro es la casi básica. Entonces paciencia, practicar, y tomar el nivel de maestro, ser maestro de uno mismo.

Eva Argañaraz: Hay algunos maestros que ofrecen un primer nivel de reiki con salida laboral, ¿Cuál es tu opinión?. Hoy con lo que estás haciendo, que tiene que ver con la auto regulación para practicantes y maestros, según vos ¿Dónde debería la persona, comenzar el trabajo como profesional?¿ En qué nivel?

Claudio Márquez: En el nivel de maestro, porque recién ahí la persona ha recibido todas las sintonizaciones correspondientes y todos los conocimientos. Sí, se puede practicar antes porque en todas las profesiones, oficios o actividades se aprende practicando. Uno aprende haciendo, no cuando se recibió, sino antes, por eso se llama al alumno de reiki, practicante, y al maestro, maestro. El practicante desarrolla su práctica con su familia, con sus amigos; el maestro lo hace de una manera más organizada, con más seguridad, le ofrece más datos ciertos, lo puede hacer con más confianza, le puede decir de una manera más certera que le está pasando, que le puede pasar con la energía. Esto es por la propia experiencia, lo que reiki ha hecho en su vida y lo que en su cuerpo ha sucedido, le ha dado este conocimiento. Salida laboral, en si mismo, el reiki no tiene. El maestro puede dar enseñanza, puede dar sesiones, pero no puede prometer salida laboral, dado que no es un método que está reconocido legalmente, no es un método para ser practicado en forma oficial. Si se puede practicar el reiki; es legal en todos sentidos. Pero recién en nivel de maestro la persona puede sentirse segura de que está haciendo las cosas perfectamente bien, antes esta practicando, cosa que no está mal.

Eva Argañaraz: Hay personas a las que les encanta recibir tratamientos de reiki, pero no se deciden a tomar los niveles, es como si su propia evolución la dejaran en manos de otros. ¿Qué les dirías a esas personas? ¿Qué le dirías a una persona de primer nivel y qué a un maestro?.

Claudio Márquez: A quien no tomo un nivel de reiki le diría que se está perdiendo una energía hermosa, un método simple y una manera muy válida de estar mejor. A un practicante le diría que está en el mejor camino, un camino en el cual no tiene a quien seguir, se sigue a si mismo. Es muy independiente, muy de esta época, muy acuariano. El maestro tiene que ser faro, tiene que alumbrar a los que llegan durante un lapso de su camino. No quiere decir que nunca más vuelvan al faro, siempre va a estar la necesidad de que alguien los alumbre, de que alguien que sea referente, que los guíe. El maestro está para enseñar los niveles y para guiar cuando se está perdido. El maestro siempre permanece en el mismo lugar, son los alumnos los que se van, pasan, vuelven, a veces se quedan y otras no. Por eso hay que tener paciencia.

Eva Argañaraz: Por todo lo que has experimentado con reiki, si tuvieras que retroceder en el tiempo, ¿A qué edad te gustaría aprender reiki?.

Claudio Márquez: Yo soy de la idea de que los docentes, para entender a la gente de este tiempo, necesitan incorporar el concepto de energía. Si se tomasen el trabajo de practicar alguna técnica de energía podrían ver las cosas desde otro ángulo, no desde el ángulo de incorporar conocimiento sino de dar al alumno otras posibilidades. Me hubiera gustado aprender reiki en el primer nivel de la escuela, en el nivel inicial. Además, me hubiera gustado que me enseñaran otras cosas en cuanto a la energía. Usui aprendió todo esto a los 4 años en un monasterio, él practicaba una técnica de KIKO, parecida al Tai chi. Con estos antecedentes era casi seguro que iba ser Usui porque su formación incluyó el concepto de energía. Si a uno le dicen que lo único que existe, es el mundo material y que los demás son “seudo ciencias”, uno empieza a cerrarse. Pero en cambio, si uno empieza a pensar que dentro de lo que se llama seudo ciencias hay elementos que han sido utilizados por la humanidad desde hace mucho tiempo, abrirá más su cabeza. Entonces a mi me hubiera gustado tomar mi primer nivel de reiki en la escuela y no en un instituto de reiki.

Eva Argañaraz: En una frase la Madre Teresa dijo: “La falta de fe, el amor y la soledad, son grandes problemas para la humanidad” ¿Crees que el reiki podría aliviar todo esto?

Claudio Márquez: Yo estoy seguro de que el reiki sana el alma, y trae de nuevo los valores humanos a la vida de una persona. Vuelve a la persona más sensible, más tranquila, menos agresiva, no perfecta pero si mejor persona. Y sobretodo, le devuelve, a quien lo practica, un buen trato hacia a los demás y a su vez, exige ser bien tratado. Con el reiki la persona recupera derechos que tiene y que a veces tiene miedo de ejercer. Hay muchas cuestiones que el reiki nos devuelve. Comparto lo que dice la Madre Teresa, y siento que el reiki puede contribuir a mejorar esas problemáticas.

Eva Argañaraz: ¿Se queda solo el que practica reiki?

Claudio Márquez: (risa) Ah!, yo no creo que los reikistas estén solos y si lo están es porque quieren. Los reikistas están acompañados permanentemente por una esencia de amor del tipo espiritual, que no suplanta la presencia del amor de las personas, pero que sí les da una visión distinta de lo que es el amor. Si están solos es por una decisión personal. Yo conozco mucha gente que practica reiki en familia. El Reiki es un método, es como practicar un arte marcial, podés hacerlo con alguien o aislarte.

Eva Argañaraz: Tres veces fuiste a Rosario, y la gente pregunta cuando volverás, se acercan las fiestas y me gustaría que les envíes un mensaje a ellos.

Claudio Márquez: Primero agradezco a toda la gente de Rosario y de la provincia de Santa Fe. Me he encontrado con gente maravillosa y a algunos los he vuelto a ver aquí en la escuela. Realmente es una de las zonas del país donde mejor me siento cuando la visito, aunque no sea con reiki. Quiero desearles que el 2007 sea el mejor de la vida, empezando por cada uno y siguiendo por la familia y el grupo social al que cada uno pertenece. Que sea un año de salud para la Argentina, que lo necesita, ya que pasamos un año de bajón. Mi idea es que se aproveche la Navidad para cargarse de esa energía de Cristo, del nacimiento y comenzar el año con mucha fuerza con quienes tengamos cerca sin importar quien. El último día del año, proponerse dejar algo y al mismo tiempo ofrecer algo, fijarse metas ciertas, para dejar una huella de nuestro paso por la tierra.

Eva Argañaraz: Te agradezco mucho, sé que tu tiempo es corto. Te expreso mi agradecimiento por dedicarlo a los lectores de El Sendero del Medio, y te esperamos el año que viene.

Claudio Márquez: Seguro que sí.

Fuente: El Sendero del Medio